miércoles 11 de febrero de 2009

Ayuda ejercicio físico a superar el síndrome de abstinencia de la nicotina

Ejercitarse desencadena un cambio en la actividad cerebral en los fumadores auxiliándolos a dejar el cigarro

Londres, 10 de febrero.- El ejercicio físico desencadena un cambio en la actividad cerebral que puede ayudar a superar el síndrome de abstinencia en aquellos fumadores que intentan dejar el hábito, según una investigación de la Universidad de Exeter (Reino Unido).

Los científicos se fijaron en cómo las imágenes de cigarrillos estimulaban los cerebros de 10 fumadores que voluntariamente habían suprimido su consumo habitual de nicotina y comprobaron que si no hacían ejercicio las imágenes incrementaban la actividad en áreas cerebrales asociadas con la atención visual y la recompensa.

Sin embargo, después de hacer ejercicio los escáneres realizados no reflejaban actividad cerebral en esas áreas y los propios voluntarios afirmaban que tenían menos ganas de fumar.

Los participantes en el estudio eran sometidos a la prueba de pedalear a ritmo moderado durante 10 minutos después de pasar 15 horas sin consumir nicotina, tras lo cual eran sometidos a una resonancia magnética funcional de imágenes (FMRI) para evaluar su actividad cerebral al observar una serie de 60 imágenes distintas.

Algunas de esas imágenes mostraban cigarrillos, un estímulo que en principio debería desencadenar las ansias de fumar en estas personas, y el experimento se repetía horas después, pero sin que los voluntarios tuvieran que realizar esfuerzo físico alguno.

Los resultados son reveladores, a decir de la directora del estudio, Kate Janse Van Rensburg, quien explicó que "nuestras averiguaciones añaden datos a la creciente evidencia que sugiere que el ejercicio puede ayudar a la gente a dejar de fumar".

"Esto fortalece el argumento de que el ejercicio moderado puede ser una alternativa viable a muchos productos farmacéuticos, como los parches de nicotina, para gente que quiere dejar de fumar", expuso Janse Van Rensburg.

La conclusión, subrayó, es que "un paseo de 10 ó 15 minutos, una carrera a ritmo suave o un paseo en bicicleta cuando las cosas se ponen difíciles pueden ayudar a un fumador a dejar el hábito".

El estudio, publicado en la revista "Psicofarmacología", no llega a conclusiones definitivas que expliquen la relación entre ejercicio físico y menor ansiedad por la falta de nicotina, pero sugiere que el esfuerzo mejora el estado general de ánimo y, por lo tanto, reduce la importancia de la sensación de necesitar un cigarrillo.

Otra posibilidad, se apunta, es que el ejercicio cause un cambio en la circulación de la sangre, de manera que no se potencien tanto las zonas del cerebro relacionadas con las sensaciones de placer y recompensa desencadenadas por las citadas imágenes.

Para más informacíon visite:
http://www.trustedprescriptionsonline.com/

viernes 30 de mayo de 2008

Fumar altera el cerebro "como las drogas"


Según un estudio, fumar cigarrillos causa el mismo daño al cerebro que el uso de drogas ilícitas, como la cocaína.

Un grupo de investigadores de Estados unidos comparó el tejido cerebral post mortem de fumadores, ex fumadores y no fumadores.

Sus hallazgos, publicados en el Journal of Neuroscience, indican que fumar produce cambios en el cerebro que terminan por ser evidentes años después de que alguien ha dejado de hacerlo.

Un experto británico dijo que los cambios pueden explicar por qué a los fumadores se les dificulta dejar el cigarrillo y por qué recaen.



Para más informacíon visite:
http://www.trustedprescriptionsonline.com/

viernes 4 de abril de 2008

La naturaleza adictiva del consumo de tabaco

El tabaco contiene nicotina, una sustancia reconocida como adictiva por las
organizaciones médicas internacionales. La dependencia del tabaco se enumera
en la Clasificación Internacional de Enfermedades. La nicotina cumple todos
los criterios fundamentales de las definiciones de adicción o de dependencia,
como son su consumo compulsivo pese al deseo y a los repetidos intentos de
dejar de fumar, los efectos psicoactivos debidos a la acción de la sustancia en el
encéfalo y el comportamiento motivado por los efectos “de refuerzo” de la sustancia
psicoactiva. Los cigarrillos, a diferencia de tabaco mascado, hacen posible
que la nicotina alcance rápidamente el cerebro, tan solo pocos segundos
después de inhalar el humo, de manera que el fumador puede regular la dosis
inhalación tras inhalación.
La adicción a la nicotina puede establecerse con gran rapidez. En los adolescentes
jóvenes que empezaron a fumar recientemente, las concentraciones
salivales de cotinina, un producto de la degradación de la nicotina, ascienden de
forma progresiva a lo largo del tiempo, hasta alcanzar los niveles característicos
de los fumadores estabilizados. Los niveles medios de nicotina
inhalados bastan para ejercer el efecto farmacológico y para reforzar el deseo
de fumar.
Sin embargo, muchos fumadores jóvenes subestiman el riesgo de
convertirse en adictos. Entre la mitad y las tres cuartas partes de los fumadores
jóvenes de los Estados Unidos afirman haber tratado de dejar de fumar al menos
una vez y haber fracasado en el intento. Las encuestas efectuadas en los
países de ingreso alto indican que una proporción sustancial de fumadores de
incluso tan solo 16 años lamentan su hábito de fumar pero se sienten incapaces
de abandonarlo.
Naturalmente, es posible abstenerse de manera permanente, al igual que
sucede con otras sustancias adictivas. Sin embargo, sin intervenciones que ayuden
a dejar de fumar, las tasas individuales de éxito son bajas. Las investigaciones
más recientes llegan a la conclusión de que, del total de fumadores habituales
que intentan dejar de fumar sin ayuda, el 98% reiniciarán el consumo de tabaco
en el año siguiente.

Para más informacíon visite:
http://www.trustedprescriptionsonline.com/

martes 19 de febrero de 2008

La Nicotina y Sus Efectos

La nicotina tiene efectos estimulantes como inhibitorios en el organismo. La estimulación del sistema nervioso central puede causar temblores en el consumidores inexperimentado y hasta convulsiones con altas dosis.

A la estimulación le sigue una fase inhibitoria de los músculos respiratorios.

Frente a situaciones estresantes, la nicotina produce excitación tanto como relajación. A su vez, incrementa el ritmo cardíaco y la presión sanguínea.

Además el tabaco puede provocar un aumento de sudoración, náuseas y diarrea, debido a los efectos que produce en el sistema nervioso o central.

Hormonalmente ocasiona una elevación del azúcar en sangre y de producción de insulina. Pese a estos indeseables efectos en el organismo, la nicotina produce otros efectos que podrían ser entendidos como "positivos", ya que estimula la memoria, la atención, la rapidez mental, el tiempo de reacción, la vigilancia y la ejecución de tareas.

Tiende a aliviar el aburrimiento, alejar los sentimientos depresivos y a reducir el estrés, tanto como los impulsos agresivos en respuesta a situaciones estresantes. A su vez, propende a suprimir el apetito (especialmente el de carbohidratos), pero inhibe la eficiencia del metabolismo de la digestión.



Para más informacíon visite:
http://www.trustedprescriptionsonline.com/

martes 6 de noviembre de 2007

DEJAR DE FUMAR Y SUS BENEFICIOS

Debido a los grandes riesgos que trae aparejado el consumo de tabaco, el dejar de fumar no es sólo beneficioso para la propia salud, sino para la de las personas que nos rodean.
Incluso a los pocos minutos de haber dejado de fumar, la presión sanguínea y el ritmo cardíaco bajan a su ritmo normal.
Decrecen los riesgos de enfermedades graves como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer de pulmón, de páncreas, de hígado, de riñón, úlcera grastroduodenal, y ataques al corazón.
Para dejar de fumar existe toda una variedad de métodos de los cuáles se puede elegir el que se cree de mayor conveniencia personal.
El cigarrillo es como cualquier otra conducta adictiva, el dejar de fumar, y el mantenerse sin fumar es particularmente difícil. Sólo un 10% de personas logran dejar de fumar por su propia cuenta, en contraposición con un 60% que alcanzan la abstinencia mediante programas o métodos sensibles.

Para más informacíon visite:
http://www.trustedprescriptionsonline.com/



lunes 24 de septiembre de 2007

EL CIGARRILLO


El cigarrillo es una forma de consumir el tabaco. El tabaco es una planta herbácea. Una solanácea del género nicotina, cuyo nombre científico es Nicotiana tabacum. Sus hojas curadas y preparadas a través de un proceso químico, se preparan en diversas formas para ser fumadas, mascadas, inhaladas y para la extracción de la nicotina.
La nicotina, es el compuesto químico más característico del tabaco, es un alcaloide que se encuentra únicamente en esta planta; es la sustancia química que condiciona la reacción fisiológica específica sobre el organismo del fumador. No tiene poder cancerígeno, pero es la responsable de provocar la adicción por el cigarrillo quedó instaurado que la nicotina como una sustancia adictiva, al igual que la cocaína o la heroína.
Como agente administrado voluntariamente, altera el ánimo y la conducta, además de tener el potencial adictivo comparable al del alcohol, la cocaína o la morfina.
A pesar que más de 38 millones de personas en los Estados Unidos hayan dejado de fumar, alrededor de 50 millones continúan haciéndolo, demostrando los efectos adictivos de la nicotina.
Que el tabaco es perjudicial para la salud es una afirmación que se encuentra inclusive inmortalizada en los mismos paquetes de los cigarrillos.

Para más informacíon visite:
http://www.trustedprescriptionsonline.com/

lunes 13 de agosto de 2007

EFECTOS DEL CIGARRILLO

La nicotina tiene efectos estimulantes como inhibitorios en el organismo. La estimulación del sistema nervioso central puede causar temblores en el consumidores inexperimentado y hasta convulsiones con altas dosis.
A la estimulación le sigue una fase inhibitoria de los músculos respiratorios.
Frente a situaciones estresantes, la nicotina produce excitación tanto como relajación. A su vez, incrementa el ritmo cardíaco y la presión sanguínea.

Además el tabaco puede provocar un aumento de sudoración, náuseas y diarrea, debido a los efectos que produce en el sistema nervioso o central.
Hormonalmente ocasiona una elevación del azúcar en sangre y de producción de insulina. Pese a estos indeseables efectos en el organismo, la nicotina produce otros efectos que podrían ser entendidos como "positivos", ya que estimula la memoria, la atención, la rapidez mental, el tiempo de reacción, la vigilancia y la ejecución de tareas.
Tiende a aliviar el aburrimiento, alejar los sentimientos depresivos y a reducir el estrés, tanto como los impulsos agresivos en respuesta a situaciones estresantes. A su vez, propende a suprimir el apetito (especialmente el de carbohidratos), pero inhibe la eficiencia del metabolismo de la digestión.

Para más informacíon visite:
http://www.trustedprescriptionsonline.com/